Proyecto: Auditoría de Riesgos
Realizar un audit físico de riesgos en el hogar y entorno.
Guía esencial
Situación
Imagina que acaba de pasar un sismo. El polvo se asienta, el silencio regresa, pero tu corazón sigue latiendo con fuerza. No sabes si la casa está segura. ¿Debes salir corriendo? ¿Puedes entrar en la cocina? ¿Es seguro usar el teléfono? Antes de actuar, necesitas saber qué riesgos reales persisten. Una auditoría de riesgos físicos no es un trámite burocrático; es la herramienta que te permite ver lo que tus ojos no distinguen en el pánico. Es el acto de observar tu hogar y entorno con calma y criterio para identificar qué puede caer, romperse o fallar si se presenta una nueva sacudida o si hay fugas invisibles [1].
Cómo decidir
Para decidir qué es un riesgo y qué no, debes observar tres dimensiones: la estructura, los elementos fijos y los servicios. Primero, la estructura. ¿Hay grietas nuevas en muros o vigas? No todas las grietas son malas, pero las que son diagon,
Repasa los conceptos clave con tarjetas. Toca cada una para ver la respuesta.
Pon a prueba lo que aprendiste con un examen corto. Super Kiri te explica cada respuesta.